Número 1. El Santo.
El máximo héroe nacional por excelencia, elevado por las masas a categoría de leyenda. Ídolo de multitudes, el Santo no dejó indiferente a nadie. En el ring era
"El enmascarado de Plata" el luchador, el hombre que pateaba traseros de otros ídolos rudos y en sus películas era Santo, el detective (sí, así es, era casi un agente secreto), el héroe. El santo le pateó el culo a los más asquerosos seres de ultratumba: vampiros, lobos, momias, zombies, a Frankestein y la hija de éste, así como a alienígenas, a las mujeres amazónicas, karatecas, a los habitantes de la Atlántida y -neta- a la mismísima muerte; sólo faltó la película
"El Santo Vs El Chupacabras". Sus películas cruzaron fronteras y le dieron fama en Europa ganando incluso premios de cine. El Santo es y será parte de nuestra cultura nacional, a huevis!!!.
Número 2. Pepe El toro.
¿Cómo olvidar el desgarrador grito de:
"¡¡¡Toritoooooooooo!!!"? Personaje interpretado en los 50's por el Inmortal Pedro Infante. Pepe es el protagonista de una trilogía que culmina con
"Pepe El Toro", una de las cintas más chingonas de la época dorada del cine nacional. Narraba la historia del típico estereotipo de hombre de barrio -léase "jodido", sin pretender ofender, sólo para ejemplificar- mexicano. Este wey lo perdió todo: su taller de carpintería, su casa, a su amada, sólo falto que lo orinara un perro... y para salir de todos sus pedos se vuelve boxeador al menos pa' tener pa' tragar. Quizá no es un héroe en el estricto sentido de la palabra, pero fue un modelo a seguir por ser el ejemplo de que cuando hay adversidades y nos está llevando la tiznada, siempre habrá esperanza al final.
Número 3. El Chapulín colorado.
Uno de tantos personajes creados por el genio cómico de los 70's Roberto Gómez Bolaños
"Chespirito". El Chapulín no era como cualquier héroe, era único en su tipo. Lo que más rifaba en sus programas no era la acción ni las historias (en realidad estaban del nabo) sino las situaciones chuscas, embarazosas y demás torpezas en las que caía el Chapulín. Armado con su
chipote chillón, sus antenas de vinil y sus pastillas de chiquitolina, así como acompañado de sus célebres frases:
"síganme los buenos", "se aprovechan de mi nobleza", "todos mis movimientos están fríamente calculados", etc. Este personaje es toda una referencia en la comedia nacional.
Número 4. Los hermanos Almada
Mario y Fernando interpretaron personajes de aquellos de que cuando tocas a su puerta, primero te disparan y luego ven quién fue el que tocó. Estos weyes nomás hacían cambio de luces y los narcos corrían hechos la puta madre. Le plomeaban la madre a todo tipo de criminal: desde un ladronzuelo hasta el más peligroso líder de banda secuestradora. No necesitaban esquivar balas, más bien parecía que las balas los esquivaban a ellos y jamás fallaban un disparo. No se embriagaban para darse valor, al contrario el valor necesitaba embriagarse para acompañarlos a ellos. No importan los medios, el fin era hacer justicia... aunque tuviera que correr sangre.
Número 5. Lola la trailera
Rosa Gloria Chagoyán interpretó a Lola, mujer brava con unas piernas de campeonato. El día que su padre fue asesinado por unos narcos, Lola toma el volante del armatoste y jura venganza contra estos bastardos. Con ayuda de amigos policías y de su trailer, esta ñora iba por las carreteras rompiéndole la madre a los narcos. En ese entonces era raro ver a una fémina en este tipo de papeles, allí la clave de su éxito, además del cuerpazo (hablamos de los 80's).
Número 6. Chabelo y Pepito.
En los 70's Chabelo era lo que más rifaba. Él junto con Pepito eran dos detectives que resolvían diferentes misterios. Desde robos hasta detener a una organización conspiradora que se disfrazaban de monstruos. El humor blanco está garantizado, ya que la perspiscacia de Pepito contrasta mucho con la ingenuidad del personaje de Chabelo. En 2007 Chabelo tenía luz verde de Televisa para hacer 2 nuevas películas a lado de Pepito, sin embargo el proyecto dio marcha atrás por problemas de salud del primero.
Número 7. Chanoc.
El cómic fue tan popular que enseguida planearon sacar más lana con una adaptación al cine. Las aventuras de Chanoc fueron interpretadas por varios actores como Tin-Tan, Ramón Valdez y Andrés García. Era una especie de Tarzán, con aventuras en la selva y el mar. Le entraba con cualquier cabrón, desde caníbales, tarántulas mutantes y en una ocasión cooperó con el Santo para patear el culo de vampiros (WTF!!!). A esto llamo Crossover y no la ma..mda de Alien vs Depredador.